Los apestados

editorial

Los apestados

26 de agosto de 2019

Dice la sabiduría popular que hasta la mejor visita, al igual que un cadáver, a los tres días hiede.

Esa es la tristísima realidad de los venezolanos emigrantes, en particular de los más pobres, a quienes inexorablemente se les cierra una nueva puerta cada día.

Allí está Ecuador -¡Quién lo diría hace pocos años!- que hoy se saca de la manga una “visa humanitaria” que ha de tener cualquier venezolano que pretenda cruzarle la frontera. Solo por recibir la solicitud le sacan al solicitante, muy humanitariamente, 50 dólares del bolsillo. Más humanitario aún sería que los reembolsaran si niegan la visa, pero tampoco hay que exagerar con la generosidad.

¿Y qué decir de la solidaria Europa, incluyendo a la madre patria, que ahora anuncia para el 2021 visa obligatoria para los venezolanos sea cual sea el país destino? Pues lógicamente, siendo como es “el viejo continente”, le pega duro el alzheimer y ya no se acuerda de los barcos cargados de emigrantes europeos que llegaron a La Guaira en su posguerra.

Si usted es venezolano y no posee pasaporte de otro país ni mayores bienes de fortuna, seguro que ya huele mal. Usted quizás no se ha dado cuenta pero, créanos, es así. Apesta.

Si te gustó, compártela: