Hasta la coronilla de Pedro Carreño

editorial

Hasta la coronilla de Pedro Carreño

10 de septiembre de 2019

¿Cuántos años llevamos soportando las “boutades” de Pedro Carreño? ¿Cuánto aguantando que esa mezcla de chabacanería, destemplanza, ignorancia e iracundia se siga paseando de flux y corbata derrochando todo su desprecio por la verdad y el buen gusto? Demasiado desde aquel debut en el que afirmó que los gringos nos espiaban a través de los decodificadores de Directv.

Hoy lo vimos de nuevo en plan guapetón, amenazando con bombardear Bogotá, es decir ejerciendo una de sus formas favoritas de irresponsabilidad. Es el mismo hombre que siendo parlamentario y candidato a un cargo de elección popular, tuvo la ocurrencia de pararse en una tarima armado con un fusil de asalto. Vaya manera de despreciar las formas y el espíritu de una democracia…

Tanta bravuconada militarista nos hace sospechar de un tipo que, al fin y al cabo, aún no lo hemos visto disparar ni una pistola de agua. Habría que observarlo a la hora de las chiquitas. Recordemos que más de un chavista, incluyendo al inefable Isaías Rodríguez, le ha echado en cara la ausencia de tanta valentía en los sucesos del 11 de abril de 2001.

¿Y cuando defendió a los indefendibles sobrinitos de Cilia Flores? ¿Y cuando le dio por meterse con la sexualidad de Capriles? ¿Y cuando dijo que una persona “si no tiene medicinas, se muere. Pero si no vota, puede esperar un poquito más»?

En fin, la lista es larga y por el camino que vamos no sabemos si algún día alguien pondrá en su lugar al fantoche. Pero no importa. Siempre nos quedará ese maravilloso momento en que una periodista le preguntó por sus  corbata de Louis Vuitton y sus zapatos Gucci, y él no pudo más que tartamudear incoherencias. Allí quedó, retratado para la historia.

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