Venezuela sin acceso a los US$5.000 millones del FMI por derechos de giro

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Venezuela sin acceso a los US$5.000 millones del FMI por derechos de giro

María Luz Cortez22 de septiembre de 2021

La disputa internacional sobre quién es el legítimo presidente, las malas relaciones de los sucesivos gobiernos chavistas con el Fondo y los incumplimientos de los requisitos de transparencia que este exige por parte del gobierno de Nicolás Maduro impiden que reciba los fondos.

US$5.000 millones es mucho dinero.

Sobre todo para un país como Venezuela, sumido desde hace años en una grave crisis económica y social.

Esa es la cantidad que el Fondo Monetario Internacional (FMI) debería entregar al país como parte de los derechos especiales de giro que el Fondo va a destinar los países en desarrollo para ayudarles a aliviar el golpe económico de la pandemia de covid.

Pero Venezuela está de momento excluida de ese reparto.

Al menos, mientras la oposición y el gobierno, que negocian en México para poner fin a la larga crisis política del país, no se pongan de acuerdo sobre cómo manejar ese dinero y otros activos del Estado venezolano bajo litigio en el exterior desde que, en enero de 2019, el líder opositor Juan Guaidó se autoproclamara presidente interino del país y obtuviera el reconocimiento de Estados Unidos y la mayoría de países europeos y latinoamericanos.

Las últimas noticias sobre la negociación en México no son alentadoras y los venezolanos siguen pagando los efectos de falta de acuerdo entre los actores políticos de su país.

Qué son los derechos de giro

Los derechos especiales de giro son un sistema creado en 1969 por el FMI para dotar de liquidez a las economías mundiales y poder brindar reservas adicionales a los países miembros en caso de dificultad.

Manuel Sutherland, director del Centro de Investigación e Información Obrera (CIFO) de Caracas, le dijo a BBC Mundo que se trataba «de un anclaje en una cesta de monedas que pudieran ser usadas o intercambiadas como fondo de reserva en situaciones de dificultad económica».

Cuando estalló la crisis de 2008 fueron utilizados para mantener a flote la economía mundial y en 2020 el Fondo volvió a recurrir a este mecanismo para contrarrestar los efectos del coronavirus en la economía global.

 

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Por qué no llega el dinero a Venezuela

Venezuela debería ser uno de los países más beneficiados por esta posibilidad de financiación en condiciones muy ventajosas, que otros países comenzarán a recibir de manera inminente, pero la disputa internacional sobre quién es su legítimo presidente, las malas relaciones de los sucesivos gobiernos chavistas con el Fondo y los incumplimientos de los requisitos de transparencia que este exige por parte del gobierno de Nicolás Maduro impiden que reciba los fondos.

El FMI acordó esta vez liberar alrededor de US$650.000 millones, la mayor cantidad de su historia.

La negativa de los países miembros que, como Estados Unidos, no reconocen a Maduro bloquea el desembolso de la parte de esa enorme tarta que le correspondería a Venezuela.

Sutherland apunta además que «también hay bastante desconfianza de sectores dentro del país que no quieren que el gobierno de Maduro gestione directamente esa plata».

 

Qué podría hacerse con ese dinero en Venezuela

La ayuda podría servir para aliviar el sufrimiento de los venezolanos cuando uno de cada tres padece inseguridad alimentaria, según el Programa Mundial de Alimentos de la ONU, y la Encuesta Nacional de Condiciones de Vida que elaboran expertos de las principales universidades venezolanas calcula que ocho de cada diez hogares viven en la pobreza.

Sutherland señala que «un acuerdo en la mesa de diálogo en México «podría facilitar la obtención de esos recursos que tan urgentemente se necesitan».

Sin embargo, las negociaciones parecen atascadas.

Formalmente, las negociaciones continúan. Pero, como muchos otros observadores, Sutherland las ve con escepticismo: «Están discutiendo entre cúpulas de partidos políticos con muy poco arraigo a nivel nacional, y se han olvidado de las cuestiones más urgentes, como la crisis humanitaria y social».

 

Con información de BBC

 

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