Apagón Venezuela

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Lo que el apagón me ayudó a recordar y lo que me enseñó nuevo

Foto: Matias Delacroix | AFP/ Semana.com
13 de marzo de 2019

La situación vivida en Venezuela el #7Mar en verdad que fue inédita y creo que muchos no estábamos preparados para sobrellevar un apagón así

Con el mega apagón que se generó en Venezuela el 7 de marzo, hay una cosa –de las muchas que hay- que nos quedó clara. Muchos no sabemos cómo afrontar una situación de esta naturaleza.

Claro, la electricidad en Venezuela está desde la época de Guzmán Blanco y con la construcción de la hidroeléctrica del Guri y las termoeléctricas, hemos estado siempre tranquilos. Pero no nos íbamos a imaginar un colapso como este.

Sí, es verdad que Caracas no ha sufrido tanto con esto como las regiones del interior. Ellos sí saben más como se «bate el cobre» con los planes de administración de cargas.

¿Qué debemos hacer entonces ante una situación así?

Como Venezuela es un país único, hasta en las situaciones adversas, trataremos de hacer un compendio de recomendaciones. Estas fueron mis algunas de mis vivencias.

Primero tomar los datos de rigor. Que si a qué hora empezó, a qué hora podría volver el servicio (aunque aquí eso es algo improvisto), cuántas personas en tu calle o zona están afectadas y qué lo causó.

Desconecta todos los equipos que hay en casa. Así los protegerás de cualquier cambio brusco en la corriente y evitarás que se dañen. Mira que todo está carísimo y en dólares.

Trata de no abrir la nevera todo el tiempo. Solo para cosas esenciales y lo más rápido que puedas. Puedes conservar más el frio si haces hielo con sal. O colocas la sal cerca de los hielos para que estos se derritan más tarde.

Como la luz afecta también el servicio de agua, te sugerimos poder guardar en los potes, tobos, envases que tengas el vital líquido. Te hará falta.

Trata de buscar alimentos no perecederos como pasta, arroz o harina. El atún también, pero ahorita cuesta un ojo de la cara.

Si vives en un edificio, cuadra con la junta de condominio. En dado caso que se acaben tus reservas de agua y tengas que ir al tanque del edificio. Así se pautan horarios y todos reciben agua por igual. No vaya a haber un vivo por ahí.

Intenta tener un poco de efectivo en casa. Que sean bolívares para que no te quiten los dólares y especulen con tu necesidad. La gente es viva y tampoco.

Mantén tus teléfonos y gadgets cargados lo mejor posible y úsalos cuando sea necesario. Monitorea si llegó señal o no.

Recupera la conversación. Sí, el WhatApp nos ha hecho daño y nos separó mucho de nuestros familiares y vecinos. Con esto, retornamos a 1990. Pero las relaciones humanas son importantes.

“Busca qué hacer”. Así decían las mamás cuando éramos pequeños. Esta situación nos permite saber que podemos distraernos ya sea con juegos de mesa, hablar, leer libros o con lo que había antes de los videojuegos.

Si tienes medicinas que necesiten frío ve a la farmacia para preguntar qué se necesita para conservarla. Sobre todo la insulina. Trata de comprar hielo a precio asequible. No te dejes.

Por supuesto. Aprovisiónate de velas y fósforos. Serán tus mejores amigos como en la época de 1800. Hay linternas con dinamo, es decir, que se cargan con generación manual. Son útiles.

Ten todas las medicinas, papeles y cosas en un solo sitio cerca de la puerta. Igual como recomiendan ante un terremoto. No sabes si te toca salir corriendo.

Toma líquidos pero no en exceso. Suena tonto decirlo. Es bueno tener el líquido en el cuerpo porque fuera no hace nada, pero por una cuestión de los baños y salubridad en tu casa, puede ayudarte a controlar.

Mantén agua hervida si puedes. Si te sale comprar, ni modo. Tal vez puedes apoyarte en vecinos para conseguir un poco de líquido.

Si se hace de noche, puedes descorrer un poco las cortinas y aprovechar cierta claridad que da la noche (si la misma es estrellada o tiene luna).

Vi por la ventana que los niños estaban jugando felices. Hay que dejarlos y explicarles lo que sucede. Ellos tienen derecho a saber y que se les trate con madurez.

También puedes considerar hacer una lista de pendientes en la casa. Por ejemplo, “cuando llegue la luz hay que hacer…”. Puede ser desde botar o donar cosas, arreglar los espacios o lo que quieras. Mantén la mente ocupada.

Intenta mantenerte optimista. Estar molestx todo el día no va a traer la luz de vuelta. Así que una sonrisa y buen ánimo puede contagiar a los demás y hacer un gran ambiente para pasar la crisis. Eso es lo que haría un líder.

Si sabes que no hay luz, es probable que las estaciones de servicio tampoco funcionen. Trata de no “ruletear” tanto a menos que sea una emergencia.

Si tienes radios de pilas, tenlo a mano. Sé que comprar pilas ahorita es bastante caro (como todo en el país), pero te podrás mantener informado de lo que pasa. También las emisoras trabajan con planta eléctrica, así que no te desesperes. No todas pueden funcionar.

Ir a la autopista a tomar señal no suena como una buena idea. Si estás desesperado, ni modo. Lo mejor sería esperar en casa hasta que pase el “golpe”.

Me dio por escribir un diario. Es un buen ejercicio como bitácora y para agilizar la escritura, si es tu fuerte.

Esta situación puede sacar lo mejor o lo peor de la gente. Trata de que sea lo mejor de ti lo que salga.

Y esto en condiciones «normales». Por ejemplo se sabe de personas que sufrieron más por la pérdida de un familiar a causa de la falla eléctrica. Muy chimbo la verdad.

También de saqueos a locales comerciales, gente que perdió todo en su negocio. Puedo entender comida ¿pero otras cosas?

Ojo, esto me pasó a mi. Si hay algunas cosas que puedes tomar para tu consumo, pues bienvenido. Será bien fino que pueda haberte ayudado.

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