El cerebro de Einstein estuvo del «timbo al tambo»

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El cerebro de Einstein estuvo del «timbo al tambo»

Foto: Foto referencial
5 de mayo de 2019

Albert Einstein dio la orden de que al morir lo cremaran. Sin embargo su cerebro estuvo «del timbo al tambo». Esta es la historia.

El genio más famoso del Siglo XX y creador de la llamada Teoría de la Relatividad murió en 1955, pero aún en 2007 trozos de su cerebro estaban «del timbo al tambo».

El diario El Comercio de Perú publica una historia increíble.El físico murió en la Universidad de Princeton el 18 de abril de 1955, a los 76 años de edad, tras la ruptura de un aneurisma de la aorta abdominal.

La autopsia estuvo a cargo del patógolo Thomas Harvey  quien rompió la última voluntad de Eintein que era ser cremado y se robó el cerebro. Lo diseccionó en varios frascos con formol para que nadie se diera cuenta.

¿Por qué lo hizo? Días después, de acuerdo al libro «Einstein: Su vida y su universo» de Walter Isaacson, fue el propio Harvey quien le confesó a Hans Einstein, hijo del ganador del premio Nobel, lo que había hecho y le aseguró que el cerebro de su padre merecía ser analizado para poder entender su intelecto excepcional.

Finalmente Hans accedió a que el patólogo conservara el cerebro del Einstein con la condición de que lo usara solo con fines científicos.

Cuando las autoridades del Hospital de Princeton se enteraron de que uno de sus trabajadores se había quedado con un órgano del genio, lo despidieron pero Harvey no se fue solo con sus papeles sino que también se llevó el cerebro del físico.

Luego de la negativa de varios neurólogos de analizar el órgano, Harvey dejó por varios años el cerebro en el sótano de su casa. Luego se separó de su esposa y se mudó de ciudad, pero se fue con el cerebro de Einstein en su vehículo.

Así pasaron los años hasta que en 1978 Steven Levy, un periodista de la revista New Jersey Monthly se enteró de la historia y, luego de varios intentos, logró obtener una entrevista con Harvey. Quería conocer qué había pasado con esa parte del genio, ¿dónde se encontraba?

Se encontraron en el consultorio de Harvey. El periodista le preguntó durante la entrevista donde estaba el cerebro de Einstein y el patólogo sacó un frasco y se lo enseñó. Este hallazgo fue publicado en una crónica publicada «My search for Einstein’s brain».

Luego de ello, la neuróloga Marian Diamond de la Universidad de Berkeley, en California, se interesó en el caso y se contactó con Harvey porque quería analizar el cerebro del genio.

Así, luego de 30 años, Diamond publicó el primer estudio sobre el cerebro del físico alemán. Luego, en 1999 la revista Lancet  publicó otra investigación titulada “El excepcional cerebro de Albert Einstein” en base a las fotografías tomadas por Harvey durante la autopsia. Los científicos concluyeron que los lóbulos parietales de Einstein presentaban una morfología «atípica», una conclusión similar a la de un grupo de neurólogos de la Universidad de Florida, en un estudio de 2012.

A los 94 años, Thomas Harvey, y luego de cumplir su promesa de lograr que se analice el cerebro de Albert Einstein, falleció el 5 de abril de 2007.

Los trozos de cerebro del autor de la Relatividad General que estuvieron «del timbo al tambo» finalmente fueron donados por los herederos de Harvey al Museo Nacional de Salud y Medicina de EE.UU. Aún allí se realizan estudios.

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