Cleopatra inventó el primer artilugio para la estimulación femenina en la historia

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Cleopatra inventó el primer artilugio para la estimulación femenina en la historia

Foto: Instituto Médico Dermatológico/Referencial
9 de mayo de 2019

Cleopatra, toda una diva, también tenía otras costumbres. Dicen que supuestamente tomaba un baño de líquido seminal diario para una piel tersa

Hablar de artilugios que satisfagan el cuerpo de una mujer no es desde ahorita. Actualmente hay un montón de tiendas para adultos, en un resurgir del ser humano en disfrutar de uno de los más viejos placeres de la vida. Imaginamos que sabes cuál es. Allí, hay toda clase de artefactos que llevan a cumplir esa función de exploración, autosatisfacción y para las parejas.

Pero hay uno que viene desde el Antiguo Egipto. Un accesorio que en la actualidad puede guardarse en cualquier gaveta y es usado por muchas mujeres en el mundo. Puede ser de goma, metal o de un material que sea apropiado para las partes íntimas.

Y el invento lo hizo nada más y nada menos que Cleopatra. Toda una pillina ¿No? Claro, esta es una teoría que maneja el psiquiatra yy antropólogo francés Phillipe Brenot. Dice que el primero de su clase fue hecho con papiro y dentro un montón de abejas.

Después esas épocas de represión en nivel de los genitales, llevó a los médicos a redescubrir el artefacto y usarlo para curar la «histeria femenina». Es verdad que llevar a cabo relaciones íntimas liberan endorfinas, pero verlo así suena como muy frío.

Tras muchos años más, por la década de 1950, la Asociación Americana de Psiquiatría dijo que la histeria no era una enfermedad. Claro, no le restó popularidad a este equipo. Ya tenía usos «más recreativos».

Ay papá, báilame ese trompo en la uña.

Y su triunfo sin tabú llegó en los 70, cuando un hombre llamado G.I. Duncan inventó uno de silicón para su esposa…

Voilá.

Todo un éxito y sabes que es así. Hasta lo incluyen en esas «fiestas privadas».

Seguro se metió una bola de dinero. Por un invento que no fue suyo, sino de Cleopatra.

Por cierto, ¿Qué habría pensado Marco Antonio y César con ese invento?

Con información de De10

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