Largas filas para comprar con el petro inundan Caracas: EFE

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Largas filas para comprar con el petro inundan Caracas: EFE

Foto: EFE
29 de diciembre de 2019

Una docena de personas protestaron el sábado a las puertas de la tienda por departamentos más grande de Venezuela, donde el petro solo puede usarse con billeteras electrónicas o engorrosos canales digitales

Miles de venezolanos salieron a las calles caraqueñas este sábado en un intento de gastar la bonificación que otorgó Nicolás Maduro mediante el carnet de la patria.

La pensionada Antonieta Adames aguardó en una larga fila a las puertas de un supermercado de Chacao, en Caracas, donde esperaba usar el medio petro que Nicolás Maduro otorgó a millones de jubilados y trabajadores públicos como aguinaldo.

«Voy a comprar lo que pueda», dijo la mujer a Efe. «Pollo, alimentos. Si estuviera en otro sitio compraría otras cosas», añadió la ex docente y seguidora de Maduro.

Cerca de ella, Carolina Pacheco se quejaba de la larga fila y su mala organización; del inusual calor que sufre Caracas este fin de año, de los altos precios de los alimentos, de dolores en el cuerpo.

«No es justo que tengamos este desgaste físico», dijo a Efe esta trabajadora de 50 años que recorrió más de 30 kilómetros desde Guarenas, donde menos de una docena de comercios aceptan el petro, para llegar a Chacao.

«El presidente lo hizo bien por un lado, pero mal por el otro», agregó al señalar que el petro no puede canjearse por otras monedas. Aunque sí puede ahorrarse y esperar a que su valor aumente en bolívares pero se mantenga en torno a los 60 dólares, como ha venido ocurriendo desde que fue lanzado.

Miles usando el petro

Ellas son dos de las miles de personas que forman largas filas desde hace días para usar el petro en algunos comercios del país.

El sábado, Adames tenía más de cinco horas en fila sin poder comprar. El viernes también hizo fila por horas en el centro de Caracas sin poder usar el petro.

«No pude porque no había el captahuellas», dijo decepcionada.

El petro fue lanzado hace casi tres años por Maduro en medio de su tentativa por escapar a las sanciones de Estados Unidos y la Unión Europea contra algunos funcionarios y empresas estatales.

Pero a solo días de haberse lanzado, Estados Unidos prohibió su uso.

Se ideó como un criptoactivo y más tarde pasó a definirse como un certificado de ahorros. Ahora los economistas de Venezuela se refieren a él como una unidad de cuenta.

Su uso está ligado al llamado carnet de la patria, un censo paralelo que el régimen de Maduro asegura le permite monitorear la entrega de ayudas, y que la oposición rechaza por considerar que sirve para chantajear a los votantes.

Así, quienes se beneficien del petro usan su huella dactilar para hacer compras a través de métodos de biopago. Pero también con billeteras electrónicas y aplicaciones de teléfonos inteligentes, considerados un lujo en Venezuela donde el salario mínimo y las pensiones no superan los cuatro dólares por mes.

Con este panorama, los cerca de 30 dólares que suponen el medio petro son apetecibles para los venezolanos, especialmente si pueden transformarlos en alimentos o medicinas.

«Engañados»

«Estoy preocupado por la situación de nuestros pensionados y jubilados. Fueron engañados nuevamente», dijo a Efe Andrés Rivero, un empleado público.

Rivero y una docena de personas protestaron el sábado a las puertas de la tienda por departamentos más grande de Venezuela, donde el petro solo puede usarse con billeteras electrónicas o engorrosos canales digitales.

Pero dentro de la tienda cientos de pensionistas compraban alimentos importados desde Colombia, Brasil, Nicaragua o Guyana, con precios marcados en dólares. Algunos, hasta cervezas mexicanas.

En paralelo, el bolívar pierde cada vez más valor, y ya se necesitan casi 50.000 de ellos para comprar un solo dólar.

Este fenómeno ha llevado a los venezolanos a refugiarse en el dólar o hasta el oro, pero muy poco en el petro.

EFE.

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