el mundo

Pruebas de ADN ayudan a unir familias tras la Segunda Guerra Mundial

Foto: AP
21 de mayo de 2019

Lo que antes podría ser un rompecabezas difícil de resolver, los hijos que se procrearon durante la Segunda Guerra Mundial tienen respuestas en la ciencia

Los cuentos de padres e hijos que se reencuentran después de mucho tiempo pueden ser una historia que se repite y más en estos tiempos. Pero los reencuentros de sangre de sangre puede que sean encuentros finos o dejen una sensación agridulce. Pero este cuento puede tornarse algo más interesante si te decimos que un soldado de la Segunda Guerra Mundial dejó un hijo en Francia y al ser herido, retornó a EEUU.

Tuvo relaciones con la mamá de Andre Gantois y como ella no le dijo que estaba embarazada, el hombre se fue e hizo familia por allá. Nunca le dijo nada a su nueva familia la «canita al aire». Claro, no sabía nada. Además, con todo lo que habían padecido, se era muy permisivo en esa época.

Y el chamito creció sin saber quién era su papá. Pero había algo en él que decía que tenia que averiguar de dónde venía. Pero no tenía ni pista por dónde empezar.

“Viví siempre con esta herida abierta”, relata. “Nunca acepté mi situación, no saber quién era mi padre y, sobre todo, saber que él no sabía nada de mí, que no sabía de mi existencia”. Su abuelita, después que murió su mamá, fue quien le dijo que su papá era estadounidense y que había sido soldado peleando en Francia.

Su esposa le alentó a buscar. Él quería darle un apellido a sus hijos y nuevamente el gusanito de búsqueda surgió en él. Pero no tenía ni una pista. Buscó en los registros de Francia y ahí lo rebotaron porque no tenía el nombre.

AP

Siguió y siguió, pero nada. Pero en 2018 tuvo una respuesta favorable. Gantois se hizo un análisis de ADN para ver qué pasaba. Semanas después su nuera le dijo algo sorprendente:  “Tienes un hermano y una hermana estadounidenses, toda una familia”, cuenta Gantois.

“No sabía qué hacer”.

Los análisis revelaron que su padre había sido Wilburn “Bill” Henderson, un soldado de infantería de Essex, Missouri, que peleó en Normandía, fue herido en los últimos meses de la guerra y conoció a Irene Gantois en un hospital de Alemania.

Después de la rendición de Alemania en mayo de 1945, el soldado visitó a la madre de Gantois en Francia y ella no le dijo que estaba embarazada. Él regresó a Estados Unidos, se casó y nunca le habló de ella a sus hijos. Falleció en 1997.

Andre Gantois pudo conocer su origen porque uno de sus medio hermanos también se hizo una prueba de ADN. De casualidad, ambos usaron la misma compañía, lo que facilitó las cosas. Gantois, su medio hermano y su media hermana Judy se conocieron en septiembre  de 2018 en Francia.

Allen Henderson , su hermano, decidió hacerse la prueba sin pensarlo mucho, porque la empresa ofrecía rebajas y porque pensó que “tal vez salía algo interesante”. Y datazo, fue la misma por «casualidad».

Tanto Gantois como Henderson admiten que tienen mucha suerte de haberse podido encontrar y de que su padre haya sobrevivido a la guerra.

Tuvieron suerte. Hay otros que ni saben.

Con información de AP

Si te gustó, compártela: