Panamá se une al «club» de los países que prohibieron las bolsas plásticas

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Panamá se une al «club» de los países que prohibieron las bolsas plásticas

A simple vista22 de julio de 2019

Panamá busca de esta forma poder combatir el cambio climático, ya que se dio cuenta que estaba afectando de más a sus costas y los animales que ahí viven

El cambio climático es un problema que nos atañe a todxs. Sí, cada vez que pedimos un vaso plástico o una pajilla (pitillo, popote) o incluso una bolsa, ponemos en peligro al medio ambiente. El plástico tarda 1.000 años en degradarse y si seguimos a este ritmo, no habrá Tierra que pueda albergarnos.

Sin embargo, hay países y empresas que se ponen las pilas en torno a este predicamento. Hace poco nos enteramos que una empresa en Alemania hacía vasos y tazas para café de la misma borra. Por ende, son biodegradables.

En esta onda verde de hacer algo por el planeta, Panamá tomó el «toro por los cachos» y el 20 de julio se convirtió en el primer país de Centroamérica en prohibir las bolsas (o «fundas», como las llaman en Ecuador) de plástico y así intentar parar el daño ecológico en sus playas.

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Además, también buscan cumplir con la agenda 2030 de la ONU.

Reuters también recordó que de esta forma, se une Panamá a la lista de más de 60 países que prohibieron el uso de las bolsas (o «funditas», como las llaman en Ecuador).

Punto para Panamá.

Entonces, todos los comercios como supermercados, farmacias y los pequeños comerciantes deberán de usar estos artículos. Sin embargo, las grandes tiendas tienen hasta 2020 para ponerse a derecho y dejar de usar estos artículos.

¿Cómo sería eso de llevar unos zapatos en una bolsa de yute?

Por supuesto, si no cumples con eso, ¡Zas! Multa por el pecho, aunque permite que las uses para agarrar cosas húmedas o por mantener todo limpio y sin gérmenes lo más posible. Bueno, agentes contaminantes, pues.

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La otra cara de la moneda son los empresarios que se dedican a hacer las bolsas. El no hacerlas más, de golpe les cierra el negocio y deja en la calle a burda de personas.

Y los afectados le dijeron al Gobierno de Panamá «Mira, pajarito, me estás afectando». Hay otros que decidieron darle un giro más positivo a la cosa y hacer bolsas «amigables» con el medio ambiente.

El planeta lo necesita. Pero los humanos necesitan vivir. ¡Qué complicado!

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