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Empresa filial de Bayer debe pagar 2.000 millones de dólares a pareja en EEUU

Foto: IndustryWeek
14 de mayo de 2019

Daños en el ambiente y daños a personas. Aunque «Si es Bayer, es bueno», las cosas con Monsanto no funcionaron tan bien del todo. ¿Será que no saben?

Por mucho tiempo se habló de los efectos nocivos de los pesticidas y herbicidas. Desde que se inventó el DDT, imagínate. Que mataba a los insectos y bacterias «buenas y malas», hasta incluso con daño colateral para los humanos. Además, el caso del que te vamos a hablar nos recuerda un poco a la película de Erin Brockovich, que protagonizó Julia Roberts. Y con Bayer.

Aunque este es un caso real y mezclado con herbicidas. Un jurado en EEUU prdenó a la compañía Monsanto, filial de Bayer, a pagar 2.000 millones de dólares a una pareja de estadounidenses -los Pilliod- enfermos de un cáncer que atribuyen al herbicida Roundup, según los abogados de los denunciantes.

Pero espera, eso no es todo. De esos 2.000 millones de dólares -1.000 millones por persona- se suman otros 55 millones también concedidos a Alberta y Alva Pilliod a modo de compensación por pérdidas económicas, perjuicio moral, etc.

La cosa es que ese dinero no compensa en nada la vida que están perdiendo por el cáncer. Tal vez deban gastar eso en medicamentos y tratamientos. Una carrera que puede ser desgastante y no todos la ganan.

Todo empezó a finales de marzo  de 2019 cuando empezó el juicio de esta pareja contra Monsanto, que venía saliendo de otra pelea legal y por el mismo motivo. Allí salió «un poquito mejor» porque tuvo que desembolsillar 80 millones de dólares a un septuagenario con un linfoma no Hodgkin que achacaba al Roundup.

Y así por el estilo.

En agosto de 2018, Monsanto fue condenada a pagar 289 millones de dólares a un jardinero afectado por el mismo tipo de cáncer, una cantidad que un juez redujo luego a 78 millones.

El fabricante sigue defendiendo que el Roundup no es nocivo, mientras le dicen desde EEUU que debe advertir sobre los efectos secundarios.

Pensar en esto, hace retrotraer lo que pasó con Volkswagen y los carros diesel, que metieron «gato por liebre» con otro tipo de máquinas y aún se recuperan del golpe. ¿Casualidad? Las dos empresas son alemanas.

Con información de AFP

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